Desde hace dos semanas nuestra vida social se ha reactivado pero con creces, hemos estado yendo a fiestas de amigos míos o de Galo, que conocemos de la maestría, y a mi me ha sorprendido tanto el ver lo bien que me la paso, con amistades que ya no son lo que se dice unos adolescentes.
Estando en esas fiestas, me sorprendí al darme cuenta que hacia años que no iba a una
reunión donde hubieran tantos niños, que había pasado mas de una década desde que el salón de fiestas al que iba tenia columpios y resbaladillas, sin que fuera el cumpleaños de un niño, que había comida para los pequeños y para adultos, y que había que estar al pendiente de que un niño no se cayera o se saliera del salón.
Preste atención a mi al rededor un momento y me asombré al darme cuenta de que nuevamente llevamos regalos a las fiestas, que confirmamos asistencia, que hasta nos hablan de usted!!!, no lo podía creer, todos en aquella fiesta estábamos casados y nosotros éramos los únicos que no teníamos hijos. En ese momento entendí, nos estamos haciendo viejos.
Y no es solo las fiestas lo que me hace ver como hemos cambiado, ahora yo cargo con 3 teléfonos diferentes, Galo con 2, tengo una agenda donde debo anotar todos nuestros compromisos, los cálculos de las finanzas están ya mas que afinados, a las fiestas ya no voy en chanclas ahora uso hasta tacones, invitamos a amigos a la casa, y les servimos de comer! Si ahora tenemos comida además de cerveza, las desveladas entre semana están prohibidas, estamos pensando dejar de fumar…
Y no es que me queje de ver como vamos cambiando, ni que anhele volver a las fiestas universitarias, mi estomago, pulmones y riñones definitivamente no lo soportarían, si no todo lo contrario, me siento feliz de vivir y disfrutar la etapa en la que estoy. Me siento feliz de que me digan señora, que me pregunten por mi esposo, que me siente a comadrear con las esposas de mis amigos y las escuche platicar de sus bebes, me siento feliz de volver a ir a una fiesta donde la gente baila y no solo escucha reggae y música electrónica, donde Bob Marley no es un Dios, donde las caricaturas de la infancia no son un tema de rigor, donde las noviecitas de los amigos no te vean con ojos de susto porque escucharon que te casaste, donde el ser adulto sea normal, ni aplaudido ni odiado, simplemente normal. Si, nos estamos haciendo viejos, ahh pero como lo estamos disfrutando!!!
Estando en esas fiestas, me sorprendí al darme cuenta que hacia años que no iba a una
Preste atención a mi al rededor un momento y me asombré al darme cuenta de que nuevamente llevamos regalos a las fiestas, que confirmamos asistencia, que hasta nos hablan de usted!!!, no lo podía creer, todos en aquella fiesta estábamos casados y nosotros éramos los únicos que no teníamos hijos. En ese momento entendí, nos estamos haciendo viejos.
Y no es solo las fiestas lo que me hace ver como hemos cambiado, ahora yo cargo con 3 teléfonos diferentes, Galo con 2, tengo una agenda donde debo anotar todos nuestros compromisos, los cálculos de las finanzas están ya mas que afinados, a las fiestas ya no voy en chanclas ahora uso hasta tacones, invitamos a amigos a la casa, y les servimos de comer! Si ahora tenemos comida además de cerveza, las desveladas entre semana están prohibidas, estamos pensando dejar de fumar…
Y no es que me queje de ver como vamos cambiando, ni que anhele volver a las fiestas universitarias, mi estomago, pulmones y riñones definitivamente no lo soportarían, si no todo lo contrario, me siento feliz de vivir y disfrutar la etapa en la que estoy. Me siento feliz de que me digan señora, que me pregunten por mi esposo, que me siente a comadrear con las esposas de mis amigos y las escuche platicar de sus bebes, me siento feliz de volver a ir a una fiesta donde la gente baila y no solo escucha reggae y música electrónica, donde Bob Marley no es un Dios, donde las caricaturas de la infancia no son un tema de rigor, donde las noviecitas de los amigos no te vean con ojos de susto porque escucharon que te casaste, donde el ser adulto sea normal, ni aplaudido ni odiado, simplemente normal. Si, nos estamos haciendo viejos, ahh pero como lo estamos disfrutando!!!
Magui


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